
Para nadie es un secreto que en todo lo largo y ancho del país, casi todos los días y casi a cualquier hora, infinidad de aficionados a los automotores prueban sus automóviles modificados para competencias ¼ de milla o piques de asfalto, como más se le conoce en la calle.
Esto motivado a la desidia que siempre ha existido por parte de las autoridades competentes a las actividades deportivas en generalizar a los que practican este deporte como acaba carros, hijos de papi, pantalleros, buenos para nada y cualquier otro adjetivo, además de no apoyar e incentivar la sana competencia y el deporte, privando a los miles y miles de aficionados y fanáticos a las carreras de carros de poder contar con sitios apropiados para la práctica ya mencionada.
En todas las ciudades podemos apreciar como existen sitios para realizar piques “clandestinos” tales como autopistas en construcción, avenidas abandonadas o sectores que en las noches son bastante solitarios, incluso a veces no tan solitarios y más céntricos de lo que podríamos pensar, en los cuales semana tras semana jóvenes y no tan jóvenes propietarios de diversos vehículos acondicionados, se reúnen para medir la fuerza de sus máquinas y sus destrezas detrás del volante, acompañados además de cientos de otras personas que van a apreciar estas competencias “ilegales”, que atraen incluso a familias enteras, convirtiéndolo en un deporte familiar, en la que todos disfrutan el rugir de los motores, incluso hay familias famosas en Venezuela por su afición a los motores y que crean entre ellas ciertas rivalidades deportivas que aumentan aún más el interés de muchos por esta pasión.
En el Táchira hay una larga tradición en lo que a piques de asfalto se refiere, pero, como comentábamos al inicio de este artículo, la apatía por parte de las autoridades hacia este sector deportivo, no deja que surja de manera oficial, tal como en Caracas, Maracaibo, o Valencia, en donde existen áreas habilitadas legalmente para el desarrollo de estas actividades, lo que origina que todas estas personas no tengan más remedio que arriesgarse en las vías públicas, no por eso disculpándolos, pero sí exhortándolos a organizarse y pedir la ayuda oficial o privada para que una pista de asfalto en San Cristóbal sea una realidad.
Existe un problema de orden público y tránsito que se ocasiona los fines de semana especialmente en las horas de la noche, cuando muchos de estas personas con sus vehículos no encuentran donde probarlos y acuden a estas avenidas aún en riesgo de sus vidas y la de los demás, también exponiéndose a sanciones y multas por parte de las autoridades competentes, esto motivado a que no hay sitios como por ejemplo podríamos citar Dragway en Valencia, pista que se habilita las noches y los fines de semana para que los aficionados y profesionales puedan probar sus motores. Queremos destacar nuevamente que el hecho de no haber un sitio acorde, no justifica estas conductas.
Sabemos dentro de esta gran tradición automotor, que año tras años se han celebrado unas “válidas” si les podríamos llamar así, en la Feria Internacional de San Sebastián y en la Feria de Táriba, en enero y agosto, respectivamente, las cuales se han realizado en la Avenida Antonio José de Sucre en el sector de Barrancas o en Táriba, en donde se cierra un sector de la avenida, gracias a que el diseño de las vías de San Cristóbal y Táriba permiten crear vías alternas por las cuales movilizar el tráfico que por allí debería circular normalmente. Esto ha sido así por varios años, “a tranca y a mocha” como diríamos en criollo, contra viento y marea, luchando con los organismos oficiales pero a veces obteniendo resultados y logrando desarrollar estas competencias.
Este año en lo que respecta a FISS 2005 no se desarrolló ninguna actividad, dejando a los “piqueros” la opción ilegal o la de viajar los fines de semana con altos costos de movilización a otros sitios como Barinas, Maracaibo o Valencia para poder apreciar y participar en las competencias legalmente establecidas. Todos estábamos a la expectativa de la Feria de Táriba, donde seguramente se realizaría una competencia de gran magnitud, y lamentablemente podemos decir que a pesar de tener la mayoría de los permisos necesarios para realizar el evento, el día 28 de agosto a las diez de la mañana y con la miniteca en el piso, los competidores, el semáforo y demás, no se pudo realizar la competencia ya que no se logró conseguir el permiso respectivo ante las autoridades de Tránsito Terrestre para realizar el cierre de la avenida.
Aún así y con toda la pena que esto ocasionó a los organizadores para con los invitados de Mérida y Colombia, además de el compromiso con esta revista y los patrocinantes, tocó recurrir a los métodos alternativos, y fue así que los competidores se ubicaron en otro sector de la autopista, parándose de forma estratégica para no obstaculizar el tráfico y poco a poco ir realizando la competencia de forma relativamente clandestina, con la gran sorpresa que el público se fue agolpando de tal forma a lo largo y ancho de la autopista, que prácticamente se produjo un cierre técnico de la misma, haciéndose casi imposible el tránsito de forma normal, ya que todos los que por allí transitaban, se detenían prácticamente para presenciar las competencias, en especial las esperadas demostraciones de los vehículos de 8 cilindros que emocionaron a los espectadores y arrancaban sus aplausos y gritos de emoción. Esto sigue dándole la razón a los competidores y organizadores de la inmensa falta que nos hace un sitio debidamente construido y permisado para estas competencias, y no tener que acudir a este tipo de situación clandestina para poder realizar esta práctica deportiva.
Poco a poco los vehículos 4 cilindros de la categoría Street Inyection, Super Street Inyection 4 cilindros de las diferentes escuderías de el Táchira de amplia trayectoria y de un nivel tecnológico de avanzada, además de los independientes, que hicieron gala de su destreza al volante y realizaron una gran competencia.
Intermedio con los cuatro cilindros, estuvo la participación de los vehículos 8 cilindros, que, como ya comentamos, era el plato fuerte de la tarde, sus propietarios los bajaron de sus respectivos trailers y realizaron excelentes demostraciones de poderío y velocidad. Cabe destacar también la participación de las motos de alta cilindrada que cruzaban los 400 metros de una forma impresionante para el deleite de grandes y chicos.Este reportaje no lo hacemos con la intención de perjudicar a nadie, sólo del hecho de crear conciencia de parte y parte; por una las autoridades, que deben hacer lo posible por flexibilizarse y entender que esto es un deporte, además muy famoso y con una gran afición; y por la otra, a los pilotos y los integrantes de las escuderías y los independientes, para que se organicen y exijan a las autoridades que los tomen en cuenta y a fin de cuentas podamos tener en San Cristóbal, un sitio para los piques de asfalto seguro, acondicionado, legal y digno de esta gran tierra tachirense!.
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